sábado, 21 de marzo de 2015

Rompimos la ruleta



Aunque pareciera que fue el azar
nuestro celestino,
estaba escrito, era nuestro destino.

Siempre fuiste tu,
siempre estuviste ahí.
Aunque antes eras solo un amigo,
un muy buen amigo
de esos que se admiran y respetan.

No se que nos pasó,
fue un día después de tantos años,
fue una palabra o una mirada

Como si hubieramos apostado
todas las fichas a un mismo número,
rompimos la ruleta...

Y acá estamos,
no sabemos ni como, pero llegamos,
casi al año de convicencia
con amor, lo que no es facil.

No fue como esperaba,
no fue como soñaba, no hubo rosas,
ni declaraciones románticas...

Se fue dando así tan natural,
que cuando quisimos acordar,
ya estabamos compartiendo todo.

Y los miedos, a volar se fueron,
y las penas, las mías y las tuyas,
a dormir en un cajón.
Porque la lucha es mucha,
pero juntos es más facil y es mejor

Codo a codo, beso a beso,
vamos forjando nuestro futuro,
juntos, en un presente
que aunque se muestre hostil,
sabemos que nuestra suerte
podemos cambiar,
porque ya una vez lo hicimos...
Estaba escrito o fue por azar,
la vez que rompímos la ruleta...


Para Wili con amor Araceli 3/2015

sábado, 10 de enero de 2015

nos hecho de menos

yo se que es verano
y el calor
y la convivencia...
y todo eso...
pero realmente

hecho de menos
el dormir abrazados...

domingo, 31 de agosto de 2014

...

El dolor es una excusa
para no asumir el riezgo

things

Nunca me gustó dibujar
y sin embargo, desde que aprendí a leer
escribo es algo que no lo puedo evitar,
pienso muchas cosas, e incluso lo que siento,
necesito expresarlo de esa forma.

Escribo cuando estoy triste,
cuando estoy contenta,
cuando estoy enojada, y cuando no,
cuando no hay motivos,
cuando algo me intriga,
y es casi siempre, soy muy curiosa,
y ansiosa, y tierna, no tiene nada que ver,
pero igual soy tierna, eso dicen,
eso digo, y siento...

Araceli Posada - 2013

historia sin fin

Él apareció en mi vida
en el peor momento, es decir,
en el momento justo.

Mi vida había cambiado dramáticamente,
en el corto tiempo que estuvimos juntos
me devolvió las ganas de vivir que había perdido
para luego volver a quitármelas.

Él también sufría, pero mi dolor
era tan fuerte, que no podía entender el suyo,
y a él le pasaba lo mismo.

Viendo en mi mente una mujer, 
y mi cuerpo despertaba a la adultez,
él fue el primero en tocarme
de la forma más pura y dura,
y el primero en regalarme una rosa,
y el primero en partirme el corazón,
tal vez, el único...

Pasaron tantos años, escasos 70 u 80 metros
nos separaron años, sin nombrarnos,
sin vernos, ni saber del otro.

No sufrimos tanto, no reímos tanto,
no gozamos tanto, ni lloramos tanto,
tan cerca y tan lejos.

Él hizo su vida, y yo la mía,
y ninguno hizo su vida juntos.

A veces nos cruzamos
para volver a lastimarnos, y dejarnos
no era el momento.

Un día el destino nos volvió a juntar
había pasado tanto y no había
cambiado nada del fuego que había---

Los dos sufríamos ahora lo mismo,
él su papá, yo mi abuelo,
ambos enfermos, ambos medio
casi al mismo tiempo,
los dolores intercambiados,
intentamos entender al otro.

Pero otra vez, el dolor era tan fuerte,
que no se pudo, nos separamos,
durante un tiempo todo igual,
intentamos seguir nuestras vidas
separados, no funcionó,
y otra vez nos juntamos
pero esta vez no había necesidades,
solo aquel afecto,
y aquel apoyo que ahora
y a pesar de todo el dolor sufrido
entedemos siempre existió y 
siempre existirá no importa cómo,
aunque no podamos estar juntos
porque cada vez que nos juntamos nos lastimamos
cerca o lejos, siempre él,
siempre yo, siempre...

Araceli Posada - Agosto 2013